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Y hoy, ¿qué te pongo?
 
 
 
 
 
   
El ‘modding’ apuesta por personalizar el ordenador, una práctica
que combina las necesidades técnicas con la pura estética

 

“Y hoy, ¿qué te pongo?”. Esta pregunta, que normalmente se hace uno al levantarse y en primera persona -qué ropa, qué perfume, qué zapatos o hasta qué peinado- ha sucumbido al progreso tecnológico. Y es que, en la época en la que vivimos, donde la informática está presente en casi todos los aspectos de nuestras vidas, ha surgido un nuevo movimiento que se suma a la moda de los ing, que lleva a los usuarios de ordenadores a variar el aspecto exterior de su PC: es el modding, una práctica que puede hacer de un ordenador personal una máquina futurista irreconocible. Así, las largas horas frente al ordenador pueden llevar a querer diferenciar nuestra máquina de la del resto de usuarios.

Los partidarios del modding defienden esta tendencia, alegando que, al igual que nos vestimos de manera diferente o nos cambiamos de corte y color del pelo -o incluso hay quien se atreve a cambiar el color de sus ojos- también podemos cambiar el aspecto de nuestro ordenador personal. El deseo de diseñar, aunque sea exteriormente, el PC, es algo que ha irrumpido en el panorama actual. Sin embargo, no todo el mundo está capacitado para realizar estas transformaciones. Para hacerlo, es preciso poseer ciertos conocimientos de diseño, componentes o de electrónica; de lo contrario, podríamos dañar el aparato. Y en algunos casos, de manera irreversible.

“Las modificaciones posibles son casi infinitas. Cada usuario quiere conseguir el diseño más original y eso hace que cada día se renueve y adquiera nuevos componentes para su ordenador personal. En Canarias estamos un poco atrasados con respecto a las grandes ciudades, pero poco a poco esta tendencia se está extendiendo y cada vez son más los usuarios que desean personalizar su aparato”, explica Ángel Álvarez, gerente del establecimiento de soluciones informáticas SyDE Canarias. Eso sí, el modding, del inglés modifying (modificar), que ahora tiene una razón de ser puramente estética, nació de la necesidad.

De la necesidad a la estética
El objetivo inicial era dotar de una mejor ventilación a los microprocesadores en los que se habían hecho overclocking, es decir, los que se habían modificado para trabajar a mayor velocidad de la marcada por el fabricante y que, como consecuencia de ello, sufrían un mayor calentamiento. “Ambos conceptos, están íntimamente relacionados. Normalmente, el que experimenta con modding suele también hacer overclocking. De ahí surgieron PCs con varios ventiladores, sistemas de agua o, incluso, sistemas de gas”, comenta Ángel, quien explica que “lo más vendido para modding son cables redondeados, cátodos, rejillas, cables de neón y rejillas, aunque las luces y el metacrilato también son muy demandados por los clientes”.

  • El deseo de poder exhibir la ‘obra de arte’
    Los amantes del modding han comenzado a diferenciar sus ordenadores con apuestas cada vez más arriesgadas: el color de los ordenadores, la luz (hasta de neón), tapas transparentes o de colores, la opción incluso de ocultar los cables del PC, tanto los del interior como los que unen todos estos periféricos a la red eléctrica… Lo importante es ser original y tener una máquina que nadie posea, que sea única. Sin embargo, el tener el ordenador más impactante no sería suficiente si nadie pudiera observar esa “obra de arte”, por lo que existen cientos de páginas web dedicadas a este tema, donde los internautas colocan fotografías de sus aparatos, trucos sobre instalación, procesos de composición y opiniones sobre los de los demás. Unos ejemplos de esas páginas web pueden ser www.canarias-modding.com o www.sydecanarias.com


En Canarias estamos un poco atrasados con respecto a las grandes ciudades, pero poco a poco el ‘modding’ se está extendiendo

 
 
 
 
 
   
 
 
 
 
 
   
 
 
 
 
 
   
 
 
 
 
 
   
OPINIÓN        



Sobre gustos...

Esteban Lorenzo Martín
Técnico de sistemas de la Agencia Canaria de Noticias


El modding consiste en la modificación estética o funcional de un equipo. Y es conveniente tener claro que no añade prestaciones adicionales al mismo, como si hace por ejemplo el overclocking. Por lo tanto, tan sólo responde al afán de personalización por parte del propietario de la máquina, que desea que la suya sea única y exclusiva. Para lograrlo, los modders -como se denomina a los que practican el modding- se sirven de algunos elementos adicionales: reemplazan diodos led por otros más potentes y/o de diferentes colores; pintan el interior o el exterior del equipo, incluidos los componentes electrónicos; construyen ventanas para hacer visible el interior y consiguen un efecto estético; construyen entradas o salidas de aire, lo que se denomina blowholes; colocan elementos de iluminación interna o, en algunos casos, externa; y en muchos casos le colocan elementos, pegatinas o adornos originales. En todos estos casos, se trata de incorporar adornos o agregados que para nada influyen en el funcionamiento del equipo. Pero existen algunos casos en que los modders logran dar algunas ventajas gracias a estas aplicaciones, pero sin mejorar el equipo. Son los casos en que colocan ventiladores más potentes para mejorar la refrigeración de los componentes electrónicos; o cuando apuestan por la construcción de aparatos para monitorear las temperaturas de esos componentes y colocan equipos que permiten controlar y regular la velocidad de los ventiladores. Así, sustituyen la refrigeración convencional por otra más silenciosa, líquida o por evaporación. En todo caso, en mi opinión se trata de un pasatiempo o entretenimiento que en ocasiones puede dar lugar a auténticas obras de arte -informáticamente hablando-, pero que en muchos casos representa inversiones que pueden superar el precio de la propia máquina. Y si eso ya ocurre con los coches, que son mucho más caros, por qué no hacerlo con nuestros ordenadores. Para gustos…