Las estadísticas
nos recuerdan año tras año que la carretera es
el principal enemigo de los jóvenes. Y Canarias no es una excepción.
Un simple vistazo a las páginas de sucesos de cualquier periódico
del Archipiélago nos hiela la sangre. Y las estadísticas
oficiales que año tras año facilita la Dirección
General de Tráfico confirman las peores sensaciones. Por ello,
dentro del programa Educación vial y prevención de accidentes
de tráfico entre los jóvenes, la Dirección General
de Juventud impartió el pasado otoño un total de catorce
cursos de conducción segura para jóvenes de las siete
islas, cuyo objetivo fue facilitar el conocimiento de técnicas
de conducción que les permitan “afrontar determinadas situaciones
de riesgo que se dan en la carretera y saber qué hacer y qué
no hacer en situaciones de peligro como un derrape, un frenazo brusco…”,
explica una de las responsables de este curso. La Dirección General
de Juventud prevé ofrecer los contenidos de este curso a través
de un CD interactivo, que estará disponible en www.juventudcanaria.com
Previamente, los alumnos recibieron una exposición teórica
en la que recibieron información sobre los efectos del alcohol
en la conducción, la eficacia del cinturón de seguridad….
En las clases prácticas, a las que accedían en grupos
reducidos de cinco jóvenes, se trataban aspectos como la frenada
de emergencia, la simulación de visión bajo los efectos
del alcohol, el tiempo y la capacidad de reacción, el desplazamiento
del eje delantero y trasero o una simulación en un coche giratorio,
entre otros aspectos. El contenido de los cursos, que se desarrollaban
durante todo un día, incluía una charla informativa, de
una hora de duración, impartida por un médico, cuya finalidad
era la de concienciar a los jóvenes para lograr disminuir la
mortalidad y accidentabilidad anual por accidentes de tráfico
en Canarias, reducir el número de secuelas graves del sistema
nervioso central y mejorar los conocimientos médico-sanitarios
de los jóvenes canarios sobre fisiología, anatomía
y patología del sistema nervioso.
Los cursos fueron dirigidos a jóvenes residentes en Canarias,
con edades comprendidas entre los 19 y los 30 años, con al menos
un año de antigüedad en el permiso de conducir de la clase
B. A estas clases de conducción segura pudieron acceder jóvenes
de las siete islas. Así, el Real Aeroclub de Gran Canaria, en
la zona de El Berriel (San Bartolomé de Tirajana) acogió
a los jóvenes de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. Mientras,
el circuito de La Vera (Puerto de la Cruz) recibió a los jóvenes
de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro. Los gastos de desplazamietno
y alimentación corrieron por cuenta de la Dirección General
de Juventud.
Valoración
positiva
Un total de 210 alumnos, con un máximo de quince por curso, participaron
en estas clases, cuyas enseñanzas fueron impartidas por un experto
profesional y dos monitores con amplia experiencia en la materia. Los
alumnos hicieron una “valoración muy positiva” de
los cursos y destacaron que los mismos fueran organizados “por
una institución pública” y tuvieran “carácter
gratuito”. Esos cursos se organizan por segundo año consecutivo,
pero es la primera vez que tienen carácter regional y abarcan
las siete islas. Y es que desde Dirección General de Juventud
se considera que “cualquier esfuerzo que se haga en materia de
formación y prevención que logre evitar un solo accidente
estará bien empleado”. Y en esa línea, las cifras
reflejan que se avanza en la dirección correcta. Lentamente,
pero se producen avances. Así, en lo que va de año 2005,
el número de accidentes de tráfico con víctimas
mortales ha descendido en Canarias un ocho por ciento respecto a 2004.
Y ese año ya fue mejor que el anterior: los 178 fallecidos de
2003 en accidentes de tráfico en Canarias (en el acto o en los
treinta días posteriores al accidente) se redujeron a 143 en
el año 2004.
El descenso fue significativo en la provincia oriental y en un grupo
de edad importante, el de hasta los 14 años, lo que demuestra
la eficacia de los sistemas de retención infantil (las famosas
sillitas) y de los cinturones de seguridad en los asientos traseros.
Eso sí, hay cifras que invitan a pensar que no todo el trabajo
está hecho: el 29% de los accidentes mortales registrados se
debieron a un exceso de velocidad, en el 36 % de los accidentes con
muertos el conductor manejaba el coche bajo los efectos del alcohol,
el 40 % de las muertes en accidentes se registró en fin de semana,
el 37 % de los conductores y acompañantes muertos en la carretera
no llevaba puesto el cinturón de seguridad y el 25 % de los fallecidos
en accidente de moto no llevaba el casco puesto. En definitiva, cifras
que invitan a una reflexión, especialmente entre los jóvenes.
Por eso, desde la Dirección General de Juventud se insiste en
que “formación y educación” son las dos claves
para rebajar unas cifras especialmente dolorosas.