JUVENTUD CANARIA
editorial  


En busca del mejor futuro

Paulino Rivero Baute Presidente del Gobierno de Canarias

Aspirar a incrementar de forma efectiva el bienestar de nuestra sociedad, trabajar para multiplicar las oportunidades de los que menos tienen y dar pasos al frente sin otro objetivo que el de fortalecer el progreso de nuestra gente, de las mujeres y hombres que viven en esta tierra, pasa necesariamente por apostar decidida, firme y claramente por nuestros jóvenes. En esa dirección, estamos obligados a construir un presente que nos permita ofrecer a las generaciones más tempranas el futuro que merecen.
El Gobierno que presido es consciente de las dificultades que hoy en día encuentran los jóvenes para su pleno desarrollo, para elegir un proyecto de vida independiente, para tomar las riendas de su propio destino. Por eso, porque queremos que los canarios tengan las mismas oportunidades vivan en la isla que vivan, estamos volcándonos en el campo de la formación, el empleo y la vivienda.
La formación es el camino para el empleo que, sin duda, nos acerca al reto y al compromiso de redistribuir la riqueza y propiciar que todos tengan a mano todo aquello que necesitan para crecer personal y profesionalmente.
Formación y empleo son los elementos básicos para avanzar en la cohesión social de Canarias, para acercarnos a esa igualdad de oportunidades que figura en lo alto de la agenda de este Gobierno.
Ya anuncié en mi discurso de investidura una importante medida: la concesión de ayudas para los jóvenes que vivan de alquiler y cuyo sueldo no les permita un arrendamiento acorde con sus posibilidades. Valga ese compromiso, entre otros, como una muestra del empeño del Ejecutivo autonómico con las demandas de quienes, embarcados en su formación o desembarcando en el mercado de trabajo, piden y merecen un empujón para ir a más con su formación, para acceder a un empleo de calidad, en definitiva, para alcanzar los sueños que guían el esfuerzo y la superación de cada individuo o colectivo.
Pero no sólo queremos hacer políticas para los jóvenes. También pretendemos animarlos a participar, a colaborar, a sentirse partícipes de esta aventura colectiva que protagonizamos las mujeres y hombres de las siete islas. Queremos fortalecer los mecanismos de diálogo y cooperación. Y, en esa dirección, no tendría sentido establecer una política integral para los jóvenes sin tenerlos en cuenta, cayendo en el paternalismo que, precisamente, queremos evitar.
Su participación es, por tanto, fundamental para alcanzar las metas que nos hemos fijado y que no son otras que mejorar las condiciones de vida de las personas que viven en Canarias. Muchas de esas personas son jóvenes que anuncian un futuro prometedor para la sociedad de la que formamos parte.
El futuro es suyo. La obligación de construir un presente donde todos los jóvenes tengan a mano todas las oportunidades es un compromiso al que mi Gobierno, probablemente el más joven de la historia de Canarias, se suma con entrega y convicción.