|
GABRIEL DÍAZ Y VICTORIA ORAMAS son los dos jóvenes distinguidos, ex aqueo, con el Premio de Relato Corto de CajaCanarias, cuyo jurado, en su última edición, destacó las creaciones Delta, de Díaz, y La perfección, de Oramas.
Gabriel Díaz, de 37 años, nació en Tenerife, es comerciante y periodista y tiene una clara vocación literaria: “Empecé a escribir cuando tenía 17 años y a publicar con 26 en revistas especializadas; aunque, en estos casos, siempre me tenía que ajustar a una extensión determinada y, a veces, a una temática. Siempre he escrito relatos, que agrupo en colecciones”. También dice que cuenta con una novela, aún inédita.
Delta es el título de su relato premiado, que, según el autor, hace alusión a la tormenta tropical sufrida en Canarias en 2005. Sobre si es ficción o realidad, él mismo comenta: “Ésa es la pregunta que los escritores odiamos que nos hagan. Cuando se lea se comprenderá cuánto hay de ficción y cuánto hay de realidad, pero, vamos, está enmarcada en un suceso real que es la tormenta”.
Con el lema Manos arriba, Flánagan, Gabriel Díaz describe con humor desmesurado, digno de un guión de ciencia ficción, cómo transcurrió la noche del 28 de noviembre de 2005. En el mismo tono jocoso con que adorna su relato, en su currículo manifiesta ser miembro de la AACAR (Asociación de Arquitectos contra el Ángulo Recto) y socio honorífico de ASF (Aduaneros sin Fronteras).
En cambio, Victoria Oramas, de 30 años y natural de Gran Canaria, que comparte aquel galardón con Gabriel Díaz, se dedica a la enseñanza e imparte Lengua y Literatura en un centro de Educación Secundaria. Su relato La perfección, presentado al certamen con el lema Pizarnik, supone su primera incursión en la literatura, ya que, según confiesa, hasta el momento ha escrito pequeños textos aislados de contenido intimista que ha preferido guardar para sí.
La perfección es un relato que juega con la metafísica de las proporciones; las corpóreas, las de la naturaleza, e incluso las del alma humana. De este trabajo el jurado destacó la riqueza y nitidez con que su autora describe todas las escenas, los miedos compartidos que acechan a las dos protagonistas y su contemplación de lo que acontece alrededor. Esa mirada que descubre y da forma se vuelve creativa y recuerda a la mirada de Alejandra Pizarnik, poeta argentina y fuente de inspiración para Victoria en el relato.
|
| |
Con el lema Manos arriba, Flánagan, Gabriel Díaz describe con humor desmesurado, digno de un guión de ciencia ficción, cómo transcurrió la noche del 28 de noviembre de 2005 en el cuento Delta. En cambio, Victoria Oramas, que se dedica a la enseñanza e imparte la asignatura Lengua y Literatura en un centro de Educación Secundaria, dio a conocer su relato La perfección, lo que supuso su primera incursión en la literatura |
| |
| |
| |
| |
| |
|
|