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Compras con sentido común
 
 
 
 
 
   
Regalos, comidas, viajes... Es la tónica habitual de las fechas navideñas. Los jóvenes, como colectivo integrado en la sociedad de hoy en día, no escapan a la fiebre consumista de esta época del año Muchos son conscientes del gasto excesivo que realizan pero admiten que les gusta dejarse llevar por la corriente Los amigos y la familia son las mejores opciones que pueden elegirse en estas vacaciones
 
“Suelo gastarme el dinero en compras y en las múltiples cenas a las que acudo en estas fechas”, apunta Xavier Leal, de 27 años. “Sobre todo el dinero se me va en regalos; llevo algún tiempo pensando en que me gustaría que algunos de los regalos que me hagan sean juguetes, para poder donarlos luego a los más necesitados”, añade Víctor Hernández, de 28 años. Ésta es la tónica habitual. Pero otros también aprovechan para viajar, sobre todo aquellos que ya ganan su propio sueldo o los que aún lo hacen con la familia.

Sin duda, los encuentros con los amigos, al disponer de más tiempo libre, en el caso de aquellos que están estudiando, es la actividad favorita de la mayoría. El aumento en el número de salidas nocturnas, paseos para ir de compras o el cine copan la mayor parte del tiempo. Ello supone un importante aumento del gasto, que, sumado a la tradicional compra de regalos de Navidad y Reyes, pone a muchos de ellos en situación apretada pasadas las fiestas: la temida cuesta de enero.

Conscientes de este problema, algunos se preparan durante el año, especialmente a partir de verano, para ahorrar un poco y verse más holgados cuando llega diciembre. Otros, sin embargo, admiten que, aunque todos los años hacen propósito de enmienda para programarse las compras, suelen llegar a los últimos días con agobios y muchos regalos pendientes.

Esta situación supone la adquisición de productos y servicios a un precio muy superior que en otras fechas del año o, incluso, que en otros establecimientos.

Pero si hay una tentación especial ésta es la de la comida. No sólo están las típicas cenas y almuerzos de Nochebuena, Navidad, Fin de Año o Año Nuevo. A ellas se suman las comidas con amigos que hace tiempo que no se ven, las de empresa, las fiestas privadas…

Estos excesos son, quizá, los que más satisfacciones producen, pues las relaciones sociales otorgan buena parte del bienestar de esta sociedad.









Sin duda, los encuentros con los amigos, al disponer de más tiempo libre, en el caso de aquellos que están estudiando, es la actividad favorita de la mayoría


Algunos se preparan durante el año, especialmente a partir de verano, para ahorrar un poco y verse más holgados cuando llega diciembre

 
 
 
 
 
 
  •  Fiestas de Fin de Año

    ¡En el caso de las fiestas de Fin de Año, el gasto es uno de los más considerables de estas fechas, pues muchas veces al coste de las entradas suele ir unido el de la ropa, los complementos, la peluquería… Las hay para todos los gustos: las más multitudinarias o las de pequeños grupos, con entrada libre o pagando. Todo depende de lo que busque el joven. En el primero de los casos, las entradas pueden oscilar entre los 45 y los 60 euros. Este precio suele incluir barra libre, buffet, guardarropas, música comercial toda la noche… Algunas incluso ofertan aparcamiento y la posibilidad de cotillón y uvas para quienes prefieren partir el año fuera de casa. En total, pueden reunirse entre 3.500 y 5.000 personas, como por ejemplo ocurre con la del Parque Marítimo de Santa Cruz de Tenerife.
    Otras fiestas menos masivas optan por no cobrar entrada. En ellas tampoco suele haber barra libre, con lo que el gasto aumenta si sumamos cena y copas. De media, unos 90 euros. En estos casos a veces hay grupos en directo

  • Recomendaciones para evitar sorpresas
    ! Desde la Asociación de Consumidores de Gran Canaria (Acogran), su presidente, José Manuel Quesada, da los siguientes consejos a los jóvenes para un consumo responsable en estas fechas:

    ! Derechos y deberes: hay que conocerlos; en caso de que no sea así, se debe contactar con las asociaciones de consumidores antes de tomar decisiones en actos de consumo de trascendencia importante.

    ! Consumo sostenible: hay que dar prioridad al consumo de alimentos y bebidas en envases retornables o biodegradables.

    ! Compras éticas y responsables: no se deben adquirir productos o abonar servicios en cuya cadena de producción no se contemplen los derechos laborales y sociales mínimos del trabajador o los que se hayan producidos a costa de la explotación de la mujer o de la infancia.

    ! Relación calidad/precio: a la hora de tomar una decisión de consumo, no valorar sólo el precio, sino la relación calidad/precio, contemplando en especial las garantías y los servicios postventas de los productos.

    ! Publicidad engañosa: hay que ser críticos con la publicidad comercial para poder descifrar los posibles mensajes de publicidad ilícita o engañosa.

    ! Planificación: en relación con las compras navideñas, se recomienda planificarlas con antelación para así tomar las decisiones más adecuadas, evitando las compras de última hora que, por lo general, tienen un precio más elevado.

    ! Rebajas: se debe ser consciente previamente de lo que realmente se necesita, así como del presupuesto disponible. De este modo evitaremos compras compulsivas adquiriendo productos a los cuales no les daremos ningún uso.