Vivir a tope es nuestro lema como jóvenes, es natural pero ¿dónde debemos establecer el límite? Los bombardeos publicitarios, los múltiples consejos que nos llegan de todos lados, las acciones preventivas que se llevan a cabo desde instituciones y asociaciones… no parecen ser suficientes para nosotros. Vivimos a toda pastilla, no queremos que nada se nos escape y no somos conscientes de que la vida está en nuestras manos. No la dejes escapar.

Los accidentes de tráfico son la primera causa de muerte entre los jóvenes y una de las principales causas de lesión medular y cerebral. Las imprudencias se pagan ¿Para qué arriesgarnos? Todos somos carne de cañón, así que no nos queda otra que actuar con responsabilidad y prevenir. No se trata de encerrarnos en una urna de cristal, pero sí que pienses que te puede pasar a ti y que un segundo puede cambiar tu vida y la de quienes te rodean para siempre. Aunque pueda parecer un rollo, los consejos de los expertos y personas que han pasado por estas situaciones pueden salvarnos la vida.

Te puede pasar a ti, es el lema de la campaña de sensibilización y prevención que desde hace diez años lleva a cabo en España la asociación AESLEME (Asociación Española de Lesionados Medulares) , dirigida a jóvenes de entre 11 y 30 años que, desarrollada en los centros escolares, ya ha informado a más de 600.000 jóvenes.

Cada año más de 900 personas sufren una lesión medular y 30.000 un traumatismo craneoencefálico, de los cuales 10.000 son severos. La prevención hubiera evitado muchas de estas lesiones, por eso la asociación visita los centros escolares ofreciendo información a través del testimonio directo de jóvenes en sillas de ruedas que han visto truncadas sus vidas por la imprudencia.

Manuel Suárez es presidente de AESLEME en Canarias y licenciado en Bellas Artes. Su vida dio un cambio de 180 grados hace 8 años, cuando por un accidente de tráfico en Fuerteventura perdió su movilidad: “íbamos a mucha velocidad, no llevaba el cinturón de seguridad puesto y al volcar el coche mi cuerpo no pudo soportar la presión contra el techo del vehículo. Mi vida cambió para siempre, todos los amigos desaparecieron y tuve que empezar de cero, necesitando la ayuda de todos para cualquier cosa. Fue una imprudencia, desconocía los beneficios del cinturón de seguridad. Por eso creo que nuestro testimonio es muy impactante para todos los jóvenes y que tener información sobre lo que te puede pasar y de lo que vas a necesitar de los otros para vivir, es fundamental para prevenir situaciones de riesgo”.

Desde AESLEME, continúa Manuel, “lo que pretendemos, con la ayuda del Gobierno de Canarias, del Servicio Canario de Salud, Escuelas de Enfermería y de los voluntarios, es concienciar a los jóvenes de que prevenir lo es todo. Informamos de los riesgos que se corren por ser imprudentes, tales como las lesiones medulares y cerebrales, de cómo actuar ante las distintas situaciones cotidianas como conducir, practicar deportes de riesgo… y damos algunos consejos. Los jóvenes se impresionan mucho cuando nos ven en sillas de rueda y toman conciencia del problema”.“El tráfico es la principal causa de estas lesiones por eso en las conferencias se explica cómo usar adecuadamente el cinturón, casco y reposacabezas, y por qué es tan importante evitar el alcohol, la velocidad y especialmente las distracciones por móviles, música…; también se enseña qué hacer, y lo que es más importante, qué no hacer en caso de encontrarnos con un accidente (no mover a los heridos y llamar a los servicios de emergencia)”.

 

 
         
 
     
       
     
 
 
 
     
 
CONDUCCIÓN SEGURA
         
Expresiones como “más vale prevenir que curar” han surgido de la convicción de todos de que la mejor forma de evitar los accidentes y sus posteriores y trágicas consecuencias, es la de tener conocimiento de los peligros que nos acechan en la carretera y actuar de manera responsable ante el volante. Dejar nuestra vida en manos de los hierros y elementos técnicos que conforman el coche es una irresponsabilidad que puede matarnos ¡recuérdalo!.

La Consejería de Empleo y Asuntos Sociales apuesta también por ti y desde la Educación Vial te ayuda a tomar conciencia de las graves consecuencias que se derivan de una conducta irresponsable en la carretera, que aumentan bajo el efecto del alcohol, proporcionándote algunas claves para conocer los peligros del asfalto y la forma de enfrentarte a ellos, por lo que desde hace dos años lleva a cabo acciones diseñadas desde tu propia realidad y encaminadas a este fin, como campañas publicitarias en los medios, cursos de Conducción Segura, un convenio de colaboración con AESLEME en el programa “Te puede pasar a ti”…

Este verano, la Dirección General de Juventud ha dado un nuevo paso en este sentido poniendo en marcha una acción novedosa en Canarias, con la intención de ayudar a reducir los accidentes de tráfico en esas noches “de marcha”. La primera experiencia se desarrolló la noche del 31 de julio al 1 de agosto, desde las doce de la noche a las seis de la mañana, en los aparcamientos de una de las discotecas más conocidas y concurridas de Santa Cruz de Tenerife, a la que se sumaron doce jóvenes voluntarios. ¡Fue una pasada!, compruébalo tú mismo.

Los jóvenes acogieron y participaron muy bien en esta iniciativa. Antes de entrar en la discoteca, los jóvenes subieron al coche giratorio o simulador ubicado en los aparcamientos, donde pudieron comprobar la eficacia y beneficios del buen uso del cinturón de seguridad en caso de accidente y de vuelco del vehículo. Después realizaron la curva de alcohol descubriendo en qué momento de la noche tenían más probabilidad de sufrir un accidente por alcanzar el mayor grado de alcohol en la sangre, así como, el tiempo que tenían que esperar para eliminar los efectos del alcohol y poder conducir sin peligro; posteriormente, entraban en la discoteca y disfrutaban de la noche. A la salida, sobre las cinco de la madrugada, les esperaban los voluntarios, invitándoles a realizar la prueba de alcoholemia, pudiendo comprobar por ellos mismos si reunían o no las condiciones óptimas para conducir. Los jóvenes reconocían su estado y participaban en las actividades paralelas que se estaban desarrollando (proyección de vídeos del curso Conducción Segura sobre seguridad vial y accidentes de tráfico) hasta que se les pasara el efecto del alcohol y pudieran conducir sin peligro. Algunos jóvenes, aunque muy pocos, prefirieron irse a sus casas acompañados por algún compañero que estuviera en buenas condiciones para la conducción o por alguno de los jóvenes voluntarios que participaron en esta extraordinaria experiencia. ¡Fue todo un éxito!.

 
Si quieres formar parte del voluntariado de este proyecto, puedes ponerte en contacto con AESLEME en el teléfono 822 01 50 92