| La
reducción del consumo eléctrico en
nuestras viviendas es también una medida
necesaria que debemos adoptar tanto para ahorrar
en nuestras facturas y poder disfrutar de ese dinero
en otras cosas, como y lo que es más importante,
contribuir a no seguir contaminando el ambiente
de nuestro planeta y tirando inútilmente
nuestros recursos. La utilización de las
energías renovables como la eólica
o las placas de luz solar son una buena alternativa
para ello. Pero si no tienes posibilidad, empieza
a colaborar desde tu hogar: apaga la luz cuando
no la necesites, procura mantener abiertas las cortinas
y persianas durante el día para aprovechar
la luz natural, realiza el mayor número de
actividades durante el día para aprovechar
la luz solar, sustituye los focos y halógenos
por lámparas de ahorro, desconecta la luz
si te vas de vacaciones o estás ausente de
casa por mucho tiempo; y desconecta los aparatos
eléctricos como el aire acondicionado o radiador
cuando no los utilices.
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