Compartir piso,
compartir experiencias
 
   
Tarde o temprano todos sentimos la necesidad de ser independientes y autónomos, de tomar nuestras propias decisiones… En definitiva, nos llegan ganas de vivir nuestra propia vida como adultos y poder aprender de nuestras experiencias y errores. Para ello, es fundamental abandonar el nido familiar, emanciparnos y formar nuestro propio hogar.
El dicho popular “dependeré de mis padres hasta que pueda vivir de mis hijos” “aterra” a más de un padre que ve como sus hijos no se quieren despegar de un hogar en el que se sienten cómodos y donde no hay problemas ni complicaciones. Pero, en la mayoría de los casos, es simplemente porque las cosas no son tan fáciles como parecen, porque estamos empezando a vivir y tenemos que enfrentarnos a la búsqueda de empleo y la inexperiencia laboral; los primeros trabajos y los sueldos de principiantes y, en otros casos, a una formación amplia que se dilata en el tiempo…
 
   
   
 
Beatriz es de La Palma, tiene 25 años, y desde hace cinco años vive fuera del hogar familiar. Su independencia estuvo motivada por su desplazamiento a Tenerife para estudiar Historia, pero hoy en día, ya no concibe su vida sin esta libertad y autonomía. Actualmente combina sus estudios con el trabajo, lo que le permite disponer de ingresos suficientes para mantener su situación de independencia: “Siempre he compartido piso con amigos y la experiencia ha sido buena. Lo importante es poner las cosas claras desde el principio, que todos conozcan las reglas y las respeten, el resto va rodando solo. Lo más difícil para mí está a la hora de dormir, es importante que respeten tu intimidad y el sueño y eso a veces, no es posible. Pero de todas formas, considero que tiene más cosas positivas que negativas, pues te proporciona independencia y es una alternativa para los jóvenes que no disponemos de muchos ingresos para conseguir autonomía”.
María Teresa es una chica grancanaria de 26 años, universitaria, que vive en Tenerife, donde ha compartido piso con distintos compañeros. Actualmente comparte casa con su pareja, y tiene muchas cosas que contarnos: “Cuando llegué a La Laguna para estudiar, entré en un colegio mayor
 
donde estuve dos años. A pesar de que allí te lo hacían todo y no tenías preocupaciones, comprendí que necesitaba más independencia y aprender a hacer las cosas por mi misma, viviendo mi propia vida. Así que me fui a vivir a un piso con algunas compañeras de estudio y he tenido toda clase de experiencias.
   
La aventura empieza cuando entras en un piso de alquiler para estudiantes, pues suelen estar en muy malas condiciones y los caseros no se preocupan en arreglarlos. En cuanto a la convivencia, es difícil porque tienes que adaptarte a los demás y ceder. Vives con gente con diferente carácter y tienes que intentar comprenderlos, y a veces, no funciona. Sin embargo, es una experiencia positiva que recomiendo a todos, pues te permite compartir gastos y ahorrar un poco de dinero para otras cosas, tienes independencia, conoces mucha gente, ganas en responsabilidad, al tener que hacerte cargo de las tareas que te tocan en la casa (limpiar, cocinar, hacer la compra…). Actualmente trabajo y comparto piso únicamente con mi chico y la experiencia es mucho más gratificante. Somos sólo dos personas y es más fácil entenderse cuando hay comunicación y confianza, eso es primordial para la convivencia, ser sincero y decir siempre lo que sientes”.
   
 
 
 
 
   
   
Cuando decidimos alejarnos del hogar y comenzar una nueva vida, por motivos de trabajo, estudios o la vida en pareja, adquirir una vivienda es una aventura que no está a nuestro alcance. Existen otras fórmulas que se adaptan más a nuestros bolsillos y que nos permiten vivir nuevas y enriquecedoras experiencias.
Los pisos compartidos son una buena opción para que demos nuestros primeros pasos de emancipación, no sólo porque se comparten los gastos, sino porque aprendemos a convivir con personas diferentes, con otros gustos, manías y caracteres. Tendremos que llevar la economía de un hogar y ser responsables de nuestros propios errores, aprendiendo de ellos, haremos amigos y forjaremos nuestra personalidad… en fin, toda una experiencia que merece la pena vivir.
Elegir una vivienda es una decisión muy importante, es necesario que nos sintamos bien, tanto con el piso como con los compañeros con los que vamos a convivir, sean amigos que estén en tu misma situación, gente nueva que busque personas para compartir piso o tu pareja. Hay que sopesar bien la elección y lanzarnos a esta nueva aventura.
 
   
   
   
 
 
Isidro Hernández, tiene 28 años, se independizó de su familia hace cuatro y desde entonces vive con su pareja: “independizarme era un objetivo que me había marcado hace años, pues, necesitaba tener mi propio espacio fuera de mi hogar familiar. Para ello necesitaba tener una vida laboral más o menos estable y hasta que no lo conseguí, hace cuatro años, no pude realizar mi sueño. Fue entonces cuando decidí alquilar un piso y le propuse a mi novia que fuera mi compañera. Ella aceptó y comenzó nuestra aventura. Al principio existían algunas dificultades como la de organizarnos con los gastos propios de la casa y compartir las tareas, sobre todo la comida, por la disparidad de horarios en el trabajo; pero ahora, después de cuatro años, me resulta todo más fácil ya que la experiencia nos ha hecho organizarnos y conocernos mejor. Es una experiencia muy satisfactoria de la que aprendes muchas cosas y, a pesar de que a veces la convivencia es difícil por ser dos personas totalmente diferentes, volvería a apostar por esta convivencia y por la libertad que te da ser independiente”.
La Bolsa de Vivienda Joven
 
La Consejería de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Juventud, es consciente de la necesidad que tienen los jóvenes de emanciparse, así como de lo difícil que está el mercado inmobiliario. Por eso, pone a tu disposición la Bolsa de Vivienda Joven, un programa que te facilitará el acceso a la vivienda, ayudándote a gestionar el alquiler, la compra y la financiación de ésta y ofreciéndote garantías, y ventajas jurídicas y económicas a través de la Hipoteca Joven. También te ofrecen información y asesoramiento jurídico y técnico especializado.

 

+ info. sobre la Bolsa de Vivienda Joven en www.juventudcanaria.com, o llama a los teléfonos 928 361 856 y 922 261 455, te atenderán encantados.

 

 

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En Teror (Gran Canaria) se abrió hace tres años una puerta de esperanza para los jóvenes con discapacidad psíquica del municipio y sus familiares. Preocupados por garantizar la calidad de vida y el futuro de estos chicos y chicas; padres, madres y colaboradores dieron forma a una asociación que ofreciera respuesta a las necesidades de estas personas, haciéndoles ver que son capaces de disfrutar de la vida, de integrarse en la sociedad y de ser felices.
 
Asociación para los
Discapacitados Psíquicos

ADITE
PREMIO JOVEN CANARIAS 2004
   
Así nace ADITE, una asociación que combina la formación con el cariño, el respeto y el calor humano, buscando incansablemente todas las vías necesarias para hacer que estos jóvenes se sientan útiles y realizados, y que la sociedad los acoja como se merecen y les ofrezca las mismas oportunidades que al resto de la humanidad.
La impresionante labor que desarrollan y que muchos desconocen, la ha hecho merecedora del Premio Colectivo Joven Canarias de este año, que otorga la Dirección General de Juventud de la Consejería de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno de Canarias. Con ellos pasamos un día inolvidable, conocimos a algunos de los chicos y chicas que viven en el Piso Tutelado de la asociación, vimos cómo vivían y a qué dedicaban su tiempo, cómo se defendían en la sociedad… y te aseguro que sólo la sonrisa y la ilusión que reflejaban sus rostros es motivo suficiente para seguir apostando por ADITE. Si quieres conocer más cosas de la asociación ¡síguenos!
Hablamos con su presidenta Francisca Herrera González y con la coordinadora del Centro Ocupacional de Teror Fátima Vega García, para conocer el trabajo de la asociación y sus proyectos de futuro.
 
 
¿Cuál es el camino que ADITE ha realizado a lo largo de estos cuatro años y cómo ha sido?
ADITE nace ante la preocupación de los padres, madres y tutores de los chicos y chicas con discapacidad psíquica de Teror que acudían al Centro Ocupacional de la Villa para garantizar y dotar a sus hijos o familiares de una vida digna, ayudándoles a formar parte de la sociedad y a desenvolverse en ella con la mayor autonomía posible. No ha sido un camino fácil, pero confiamos en este proyecto y nos volcamos en él, de hecho cada vez son más las personas que se suman a esta causa de manera desinteresada, aunque toda ayuda es poca para poder ofrecerles más a estos jóvenes.

¿Cuál ha sido el mayor logro de ADITE?
La puesta en marcha del Piso Tutelado para jóvenes con discapacidad psíquica, pues permite que personas sin hogar o con problemas familiares convivan con otros jóvenes y tengan una estructura familiar, lo que sin duda les ofrece mayor calidad de vida y una independencia de la que carecían antes de llegar a él. Acogemos una media de ocho chicos, la mayoría viven permanentemente en él, pero hay otros que se van rotando, pues aunque no lo necesiten familiarmente, entendemos que es esencial para que aprendan a relacionarse y convivir con otras