PROGRAMA DE MOVILIDAD JUVENIL:
VIAJES PARA ENCONTRARSE

El Programa de Movilidad Juvenil pretende ofrecer a los jóvenes canarios la posibilidad de conocer la realidad social y cultural de Canarias a
través de intercambios de jóvenes de las diferentes islas.

Esta acción definida, por la Consejería de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno de Canarias, para favorecer y potenciar acciones de ocio y tiempo libre que promuevan un desarrollo cultural creativo y participativo entre la juventud canaria. Puesta en marcha por la Dirección General de Juventud a través de la Fundación Canaria de Juventud Ideo, ya son numerosos los jóvenes que han conseguido conocer la geografía y forma de vida de otras islas. Este ha sido el caso de un grupo de veinticinco jóvenes de Güimar (Tenerife), que viajaron a La Palma para participar en un encuentro con otros jóvenes de esa isla y con los que convivieron del 22 al 25 de septiembre en el albergue de San Antonio del Monte, en Garafía.

A pesar de la diferencia de edad de los jóvenes (de entre 16 y 30 años), la convivencia fue “excelente y muy enriquecedora”, según cuenta la coordinadora de la actividad, Natalia Brito. “Compartir experiencias y conocimientos con otros jóvenes te enseña muchas cosas. Por ejemplo, aprendes cómo se organizan las asociaciones juveniles de otros lugares, cuáles son las dificultades que tienen, sus intereses, las actividades que organizan. Eso te da ideas nuevas que poner en marcha a la vuelta”, dice.

Además de la convivencia y de compartir distintas experiencias, también disfrutaron de visitas culturales por distintos municipios de la isla. Entre ellos visitaron Breña Baja, donde les impresionó Baltavida, “una instalación deportiva muy completa para un municipio tan pequeño”, y Los Llanos de Aridane, donde fueron muy bien recibidos por el Ayuntamiento. Aquí gustó especialmente su Glorieta realizada en azulejos, su Museo del Vino y el Museo en la Calle, un espacio donde los propios pintores explican al público sus obras.

Al final, a todos se les hizo demasiado corto el viaje. Buena señal. Natalia, que fue coordinadora del programa por primera vez, repetiría: “es una oportunidad que todos los jóvenes deberían aprovechar. Es una pena que por razones económicas alguien se quede sin salir de su isla, sin poder conocer a otras personas de su edad con las que tienen mucho en común. Es una forma de viajar, divertirse y crecer como persona”.