| "Seguridad Vial: Contradicciones entre los modelos y valores que se transmiten a los jóvenes desde la familia, la escuela, la publicidad y la sociedad" |
| Sr.
D. Luis Montoro González Catedrático de Seguridad Vial de la Universidad de Valencia y Director del Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) |
Quiero antes que nada agradecer desde mi libertad a los organizadores de este acto y que me hayan invitado para hacer esta ponencia y felicitar también, creo que es justo por el esfuerzo que han hecho, a la DG de Juventud por el éxito que están teniendo las Jornadas y sobre todo porque demuestran vitalidad e inquietud por un tema tan preocupante como es el de los accidentes de tráfico y en general la seguridad vial de los jóvenes.
Y me van a permitir, porque aunque ya los años me amenazan no tengo en absoluto esclerotizados mis sentimientos, me van a permitir que felicite a una persona que hay aquí a la que quiero y admiro mucho y que yo la definiría con palabras de BB cuando decía "hay hombres que luchan un día y son buenos, hay hombres que luchan muchos días y son mejores y hay los que lucharán toda la vida y esos son los imprescindibles" y me estoy refiriendo a Bernardo Hernández.
La velocidad, de la que yo estoy en contra porque buenos disgustos me ha traído el tema, es un claro factor de riesgo. Evidentemente, hablar de la contradicción que existe en la seguridad vial respecto de los modelos y de los valores que se transmiten desde la familia, desde la escuela y desde la sociedad y desde la publicidad que también nos ha comentado Teresa y como esto impacta en el estilo de conducción en los jóvenes en una hora que me han dado los organizadores es realmente un problema. En todo caso yo lo que voy a hacer es intentar definir el problema, hacerles algunas reflexiones para que entre todos podamos pensar cuál es la situación en esta problemática y mostrar la importancia que tiene un asunto tan vital como es la contradicción de esos modelos que ya se ha apuntado para entender la conducta de riesgo de los jóvenes. Un tema, que por cierto es más una crítica a los mayores que a los jóvenes, evidentemente, y por contra es un tema que yo creo que de una manera monográfica en un congreso, yo no recuerdo que se haya abordado en España pese a la importancia que tienen y que espero que mis torpes palabras sean capaces de transmitirles.
Por otra parte quería decirles que uno de los grandes problemas que tiene el tráfico y la seguridad vial es que en muchas ocasiones los temas se tratan de manera aislada. Esto es un gravísimo problema, a mi opinión: el que hace las carreteras lo hace sin tener en cuenta que hay unos tipos de hormigón que adormecen; el que hace los vehículos no tiene en cuenta que hay vehículos que son tan seguros que matan; de manera que yo no quiero caer en este riesgo y lo que voy a hacer es intentar enmarcarles primero el tema que voy a tratar dentro de un contexto, como decía Ortega y Gasset dentro de un marco. Y les voy a hablar por lo tanto en una primera parte de mi exposición de esa contextualización y en una segunda parte les intentaré explicar, desde mi opinión, cuál es o cuáles son las claves que nos están explicando el por qué de la accidentalidad juvenil entendiendo que si esas claves no las tenemos claras ni sabemos donde está el problema y yo personalmente pienso que no tenemos ninguna autoridad ni moral ni científica para intentar poner remedio a la situación.
Desde que se descubrieron y se generalizaron los vehículos con motor a finales del siglo XIX, yo creo que pese a las críticas que les hemos hecho por todos los problemas que han traído estos se han convertido, en mi opinión, en mucho más que en un medio de transporte. Son sin lugar a dudas el símbolo y el estilo de una nueva forma de vida. Yo creo que es evidente que la economía, que los valores, que la cultura, que el concepto de amistad, el concepto de relación que tienen los jóvenes; incluso el concepto de ciudad, de familia, serían absolutamente impensable sin la existencia de los vehículos con motor. Es más pese a las críticas que se le han hecho, los vehículos a motor lo que han servido es claramente para humanizar a la humanidad. Ustedes se imaginan lo que ha sido construir una pirámide sin vehículos con motor, ustedes se imaginan cuántos miles de millones de animales y de seres humanos han padecido para transportar en lo que se ha denominado el transporte de sangre de esos bloques inmensos, esa economía. Hablamos de contaminación, ustedes saben que la fuente más grande de contaminación ha sido, leamos la historia, los excrementos de los animales en las calles.
De manera que los vehículos con motor han sido un invento, verdaderamente, revolucionario; sin embargo, también es verdad que junto con las dimensiones positivas que tienen los vehículos con motor han traído muchos problemas entre los que creo que aunque sea obvio recordar la existencia de uno especialmente grave el que más nos preocupa que son sin duda los accidentes de tráfico.
Al acabar el siglo pasado, yo encargué a la gente del área de investigación de accidentes del instituto universitario que yo dirijo, que intentaran hacer una aproximación a lo que había significado en coste de vidas humanas los accidentes de tráfico desde que se patentó el primer vehículo el 29 de enero de 1886. Y ellos llegaron a la conclusión de que 35 millones de seres humanos han perdido la vida en un accidente de tráfico y cerca de 1.500 millones han sufrido accidentes de mayor o menor gravedad. Yo sé que a veces las cifras nos pueden dejar impasibles pero como estoy absolutamente convencido de que la vida merece la pena y de que el que ha muerto en un accidente de tráfico podía estar viviendo ahora, yo no puedo por menos que estremecerme cuando me dan el dato de que el siglo pasado 8 millones de peatones murieron en el mundo por causa de un accidente de tráfico o si lo quieren ustedes lo decimos de otra manera, como si hubiese desaparecido dos veces la ciudad de Madrid.
En un principio el optimismo tecnológico del siglo XIX que por cierto, fíjense ustedes qué peligroso que incluso algunos todavía mantienen, llevó a pensar algo grave y es que mejorando sólo los vehículos y mejorando sólo las carreteras se podrían evitar los accidentes de tráfico. Parece una teoría que no tiene importancia pero tiene una importancia trascendental porque si el problema está en los vehículos y en la carretera como pensaban, la única estrategia de prevención es mejorar los vehículos y mejorar las carreteras.
Poco a poco los estudios han demostrado que está implicado el factor humano en un 34,9/% y que los factores implicados en los vehículos son como mucho en un 9,1%. En todo caso, siempre el accidente es un entramado de las tres cosas y es pena que yo no tenga tiempo para poder explicárselo pero en todo caso se ve que el operador humano tiene una importancia trascendental. Es más y alguno de los que están aquí dirán, claro el catedrático pues teórico, yo no soy ningún teórico, yo soy de los que me cojo el coche o el helicóptero y me cojo lo que haga falta y me voy a intentar ver la realidad para aprender. Lo que les voy a decir puede parecer teórico pero verán ustedes como no lo es y me refiero a lo siguiente: durante muchos años para explicar la causa de un accidente, esto parece una teoría pero no lo es, porque se va a desprender un modelo preventivo. Durante mucho tiempo, para explicar el accidente, se usó este modelo; el problema es que uno capta una situación en el tráfico y a partir de ahí uno ejecuta una maniobra por lo tanto durante mucho tiempo en el modelo educativo y preventivo se pensó que lo que se debía hacer, de ahí el propio nombre autoescuela, era enseñar a ejecutar maniobras, nada más. Pero poco a poco, con el paso del tiempo, las investigaciones vienen y dicen que no el problema que hay es que uno capta una situación, toma una decisión y luego ejecuta una maniobra. Dicho de otra manera: se equivocaron radicalmente los que pensaron que el problema de la accidentalidad y se equivocan con esas famosas escuelas de conducción donde muchos enseñan y que luego sirven, a veces, para hacer burradas. El problema no es que el conductor haya adelantado mal, ¿cuánta gente ha tenido un accidente por adelantar mal? Muy poca. El problema es que no debió adelantar. Ha tomado su decisión mal.
Y en este caso y hablando de los jóvenes … Un joven de lo que más posibilidades tiene de morir es de un accidente de tráfico y que es la manera más tonta e imbécil. El problema en el caso de los jóvenes, como van a ver y en concreto en los accidentes, es la toma de decisiones la que nos mata. Y en esta toma de decisiones, voy a intentar demostrarlo, los valores, que es el título de mi ponencia tienen un papel, junto con otras variables psicosociales, fundamental.
Definir lo que es un valor es algo complejo; muchos investigadores han dedicado su vida a ellos. Pero, para los que no sean especialistas en la ciencia de la conducta, se podría decir que un valor es la posición o la creencia de una sociedad o de un individuo respecto de lo que es bueno y deseable, por ejemplo seguridad, libertad; o lo que es malo o indeseable, por ejemplo ser incontrolado, no respetar las normas, pues bien el sistema de valores de un individuo llámenlo ustedes del tráfico y de la seguridad vial que complejidad tiene; el sistema de valores de un individuo y de una sociedad influyen decididamente en el respeto de las reglas y en las conductas que desarrollamos al volante incluidas las relativas a los accidentes de tráfico. Se podría decir que las sociedades y los individuos conducen como viven de acuerdo en buena medida y ahora verán porque los jóvenes, en mi opinión, tienen accidentes, de acuerdo en buena medida con los valores imperantes en una sociedad.
El tema del tráfico se nos complica, como explicaré con ejemplos, aquí ya se nos ha adelantado en la familia, en la escuela, en los medios sociales y en los propios legisladores. Saben ustedes que el tráfico se ancla, dicen, sobre cuatro pilares, ¡eso es mentira!!: el vehículo, la vía, la supervisión policial y el factor humano y el quinto que es el más importante de todos: los políticos. Pues decía que el accidente de tráfico y la seguridad vial, de alguna manera, se ancla en la familia, la escuela, los medios sociales y los legisladores. Y aquí hay graves contradicciones entre los valores y los modelos que transmitimos a los jóvenes desde que son niños, contradicciones que interfieren claramente y que hay que intentar solucionar en la seguridad vial.
El primer sitio en el que ya existe una transmisión contradictoria de valores y de modelos incorrectos es en la familia. Allí empieza a gestarse el accidente de tráfico del joven. La gente está muy equivocada cuando habla de lo que es un accidente. El accidente, yo propondría de una vez que lo quitáramos del diccionario como está porque el diccionario pone que un accidente es un hecho casual, fortuíto, fruto del destino, que estaba escrito y tenía que ocurrir, la Organización Mundial de la Salud dice claramente "el accidente no es accidental". Yo el único accidente de tráfico que conozco de verdad fue el de un señor que le cayó un meteorito, éste sí que tuvo un accidente de tráfico porque fue absolutamente casual.
El accidente del joven, normalmente, es un suceso con un largo historial como el infarto de miocardio; es más yo me atrevería a decir que la gente aprende a tener accidentes de tráfico. Y este aprendizaje negativo para los jóvenes comenzó cuando los padres les enseñaban modelos negativos, modelos contradictorios, modelos peligrosos desde la infancia. Por ejemplo, dice un padre "ten cuidado hijo mío (a un niño pequeño) a la hora de cruzar una calle, cruza por los pasos para peatones"; bueno, pues fíjense ustedes que el 70% de los padres no lleva a los niños con los sistemas de sujeción adecuados en los asientos y es más curiosamente son las mujeres las que suelen preocuparse más por este tema. Sabemos incluso que los vendedores utilizan más el valor de la seguridad con las mujeres porque éstas son más receptivas. "Cruza hijo mío cuando vayas solo por los pasos para peatones"; esta escena que yo tacho de terrorista porque ustedes pueden ver por donde están cruzando estos padres con una niña pequeña; esta escena se contradice, claramente, con los valores y los modelos seguros. Aquí hay policías locales y lo saben; es típica la frase "vamos a cruzar por aquí porque llegamos antes" sin pensar en lo que es más seguro o dejar el coche mal aparcado y decirle al niño "avísame si viene el guardia y además si llega discute con él hasta que yo llegue". Se ve como en la familia se transmiten valores contradictorios a los jóvenes desde pequeños.
En todo caso investigadores tan significados como "TEDESCO" nos dicen, efectivamente, que la familia ha perdido importancia en la transmisión de valores de seguridad especialmente en las de bajo nivel cultural. Lógico porque como saben ustedes según un informe de la Cumbre Mundial de Desarrollo Social, los padres como media dedican 1 hora diaria a hablar con sus hijos, algunos ya se han olvidado del nombre que tienen.
Para arreglar el problema de la transmisión de valores positivos en la familia llega, querido Ramón, la escuela con la educación vial. Bien, que Dios nos ampare: tenemos claro, tenemos analizado e investigado, lo que hemos enseñado a nuestros jóvenes cuando se les daba educación vial infantil en la escuela y en otros sitios ¿lo tenemos analizado? Miren ustedes, si hay una cosa de la que entiende todo el mundo en España es de seguridad vial; absolutamente todo el mundo sabe de este tema hasta el punto de que la educación vial está pasando por una situación, que a mi me resulta tremendamente preocupante, por los graves errores que se están cometiendo en ella porque al no tener preparación personas que dan seguridad vial y al no tener un modelo claro de lo que es educación vial, hay personas, hay instituciones, hay organismos que están confundiendo educación vial con formación vial y ¿qué es lo que están haciendo en la educación vial?: enseñando el modelo de autoescuela. Absolutamente y eso no es educación vial. Por ejemplo, no quiero mencionar, no es la DGT porque obviamente ellos sí que lo tienen claro, que importante organismo ha editado un libro en el que se han gastado un dineral en educación vial y aquí ven ustedes esta diapositiva en el que se ve a un niño de temprana edad conduciendo un coche al que se le recomienda que no beba cuando conduzca y además se le recomienda que no adelante cuando hay una raya continua. ¡¡Esto no es educación vial!!. Los niños no conducen coches y no tienen porque saberse las señales. Y las señales que tienen que saber hay que enseñárselas desde otra perspectiva diferente de la que se la están enseñando. Por otra parte a los niños no se les enseña otra cosa que hay que enseñarle, por ejemplo que cuando cruce la calle lo haga en línea recta y no en diagonal porque si utiliza diez metros tiene el doble de posibilidades de que le atropellen que si utiliza cinco metros. Y que cuando pase por el paso para peatones pase por la zona más lejana al tráfico que es allí donde menos accidente hay. Y, por cierto, de paso que lo aprenda el concejal y que cuando rebaje la acera para que pase el carrito que lo haga por el sitio menos peligroso.
Cuando los jóvenes llegan a los primeros vehículos con motor el problema de los valores relativos a la seguridad también sufre un serio revés y es aquí donde más se ve la contradicción entre los modelos y los valores de vida y valores incorrectos sin que esto se contrarreste, en la mayoría de los casos, con ningún tipo de campaña. Los jóvenes entran en una etapa en el que la sociedad y el entorno, vamos a reconocerlo, ustedes son jóvenes ¿qué les potencia la sociedad y el entorno? Valores como la agresividad, valores como la competitividad, como el exhibicionismo, pero si los promocionamos los mayores, la búsqueda de emociones, la autoafirmación, la sobrevaloración de sus capacidades. Estos valores se transmiten y fíjense ustedes, por centrarme en uno, la sobrevaloración de sus capacidades; pues miren éste es uno de los que más me ha explicado la causa de los accidentes: la sobrevaloración de sus capacidades. Es especialmente importante para entender el por qué los jóvenes tienen accidentes y tienen más accidentes cuando van acompañados porque al sobrevalorar sus capaciades, y al ir acompañados y querer demostrar ante sus amiguetes o novieta "yo controlo mi máquina, tío" minimizan los efectos del alcohol y no ven necesario el uso de medidas de seguridad porque como me decía un joven a mí "es que el tete controla, entonces para qué me voy a poner el casco, tío". Bueno, ahí ven lo que pasa por no llevar casco. Yo no pongo esto porque me guste sino para que vean ustedes lo que pasa. Miren ustedes si quieren suicidarse llenen una bañera de champán y alquilen bueno…no sigo….. pero no se maten así, de esa manera; matarse en un vespino, pero por Dios, si es hasta poco elegante!.
A su vez la búsqueda de emociones como un valor fuerte en la juventud y la consiguiente transmisión de las normas se ve potenciado por otro hecho especialmente preocupante en las ciudades, donde aprenden a conducir los jóvenes, y es que no hay campañas para contrarrestar estos valores negativos. Yo no sé los alcaldes de las ciudades en qué están pensando, yo no sé en qué piensan, si en lo que se les mata la gente es en accidentes y no en atracos, en qué piensan, sobre quién va a caer la sangre de esos qué mueren. No hay campañas y además los policías locales, que son inquietos (también los hay de vagos), están preocupados por este tema pero los políticos no quieren ejercer la presión de las multas porque eso les quita votos y el voto es mucho más importante que la seguridad de las personas porque me asegura a mi el puesto.
Otro ámbito donde los jóvenes tienen contradicciones entre los valores y la seguridad vial ya se ha dicho aquí, pero yo quiero aportar mi modesta visión, son los medios de comunicación social y en concreto la publicidad. Por cierto según varios estudios, si tenemos en cuenta los periodos vacacionales, los niños y los jóvenes reciben más horas de televisión que de clase, así están todos entriunfados. Yo al final tendré que ver esos programas porque me he quedado desconectado de esta sociedad, no se sabe hablar de otra cosa.
En TV y en general
en los medios de comunicación nos encontramos con modelos negativos para
los jóvenes pero además, como ha mencionado antes Teresa, nos
encontramos con modelos negativos con dos mecanismos, los directos, los que
dicen en el anuncio "sé salvaje" y luego están los indirectos
que también éstos nos influyen. Directamente la publicidad de
vehículos de motor, no todos afortunadamente, dan mensajes de riesgo
y además complementando un dato que decía antes Teresa, el año
pasado en publicidad de vehículos con motor en TV fueron ciento ochenta
mil millones de pesetas; cada coche que compramos lleva de media de ciento veinte
mil pesetas de publicidad. Vamos a ver algunos mensajes directos de riesgos
y otros de mensajes indirectos de riesgos.
(Pone diferentes diapositivas y va haciendo una crítica bastante irónica
a diferentes anuncios que llevan mensajes directos e indirectos; entre ellos
critica a AUDI, FORD FIESTA, VOLKWAGEN, SMIRNOFF, HABANA CLUB, CITROEN, REPSOL,
COÑAC 103, RAV 4, LUCKY STRIKE, LEVIS, TÓNICA, etc.)
En la transmisión de valores y modelos negativos para los jóvenes en relación con la seguridad vial, también merecen una mención especial los videojuegos. Los más solicitados son los de carreras de coches y de motos. Recuerdan ustedes ese videojuego de hace muy poco que daba más puntos cuántos más niños, ancianos y embarazadas atropellaras. ¿Es verdad o no? Claro que podemos esperar de nuestros jóvenes!!.
Por último hablando de valores y modelos contradictorios en la seguridad vial no podemos dejar de mencionar la sociedad y sus normas citadas y aplicadas por nuestros políticos. Veamos, algunos ejemplos de modelos y valores contradictorios y hablemos del alcohol. En EEUU, que tendrá sus contradicciones pero que está más avanzado que otros países, el que bebe y conduce va a la cárcel directamente aunque no haya pasado nada. Hace poco fue un hijo de Sofía Loren, recuerdan, o la hija de Bush o incluso que éste tuvo problemas para llegar a ser Presidente, entre otros motivos, porque de joven lo pillaron bebido en el coche. Aquí hemos mirado el historial de Aznar o Felipe González? Yo no creo que nuestros presidentes tomaran alcohol porque se les ve bastante serios a los dos (hablemos de los dos por si acaso). La hija de Bush tiene que pasar un curso de seguridad vial cosa, que por cierto, prevé nuestro Código Penal: pasar por un curso de seguridad vial si te pillan bebido. Lo prevé pero saben ustedes que no hay ningún curso hecho. De modo que si el juez le puede condenar a un curso, ¿pero qué curso? Si no existe tal curso, si este curso no está hecho. Por cierto y hablando de Código Penal, fíjense este es el valor que transmitimos a los jóvenes, esto es lo que dice el artículo 379 del CP "no basta que el conductor rebase las tasas establecidas de alcoholemia sino que es preciso que esté bajo los efectos del alcohol". Es decir, no basta que vaya a 190 sino que tiene que estar bajo los efectos del alcohol.
No podemos exigirles a ustedes el respeto a las normas si los primeros que no cumplen la norma resulta que son los que tienen que aplicarla. Cómo vamos a exigir a un joven que cumpla las señales de tráfico viendo estas cosas, cómo vamos a exigir que se cumplan (pone diferentes diapositivas donde se aprecian errores graves de señales que se pueden encontrar en nuestras ciudades como puede: dirección obligatoria hacia calle cortada, llegamos al final de la calle y es dirección obligatoria a la izquierda o a la derecha, dirección obligatoria hacia dirección prohibida en una carretera, en una misma vía dos recomendaciones de velocidad: carril de la izquierda a 30 y carril de la derecha a 40, etc).
Veamos ahora el final de este proceso de transmisión de valores negativos. No se puede decir que sea lo único que esté causando la accidentalidad juvenil, evidentemente, hay otros elementos; pero antes de pasar a describir estos otros elementos quiero dar algunos datos estadísticos sobre la accidentalidad juvenil y hacer una pequeña reconstrucción espacio temporal de sus accidentes.
Saben ustedes que el tema es de tal gravedad que la UE en el año 1995 lo eligió como el año del joven conductor y pidió desgarradamente que se hicieran cosas como las que se están haciendo aquí, que se hicieran estudios, investigaciones para que se pudiera poner remedio a esta situación. Y esto por qué?. Pues porque, curiosamente, parece que el modelo se reproduzca en todos los países. En todos los países la accidentalidad se dispara a partir de los 14 años y se dispara hasta los 35 y curiosamente vuelve a bajar y se vuelve a disparar a partir de los 65 años. Esto quiere decir que el oproblema es grave en todos los sitios.
Si al año mueren en el mundo 900.000 personas por causa de accidentes de tráfico de esas 900.000, 400.000 son jóvenes de entre 17 y 29 años ¡qué triste morir así!. De hecho cada hora que pasa, en la hora que va a durar mi ponencia 30 personas menores de 29 años, cuando salgamos por la puerta, ya no existirán. En Europa, de esos 50.000 muertos entre ciudades y carreteras más de 15.000, el 30% tienen entre 15 y 24 años y dicho de otra manera, y no es que me guste lo trágico, recuerden que mi primera diapositiva era que la vida era demasiado bella para perderla en un estúpido accidente de tráfico. En España, cuando vayan ustedes al cementerio, todos los que vean entre 15 y 29 años uno de cada dos ha muerto por un accidente de tráfico. Si hablamos de usuarios de ciclomotor: en el año 1993 hubo 14.470 accidentes con víctimas; el año pasado fueron 27.302, en los últimos 8 años los accidentes con ciclomotor se han incrementado en un 130%.
En definitiva, los jóvenes junto con los mayores de 65 años son los grupos de riesgo más importante. Y ¿dónde está el riesgo? Si hacemos una situación espacio temporal del accidente de tráfico juvenil, qué nos encontramos. Esto es muy importante saberlo. Supongo que aquí en Tenerife estará superinvestigado, porque si no sabemos dónde está el riesgo, ¿dónde están las medidas preventivas? ¿a dónde dirigimos la prevención?. A los fines de semana, normalmente verano, porque en el verano se es más exhibicionista, hay que quedar mejor con las chiquitas. Las horas de mayor riesgo son las horas nocturnas pero con una variable: hace unos años el riesgo estaba entre las 2 y las 3 de la mañana. Ahora ha cambiado la forma de salir incluso ahora se sale los jueves. ¿Cómo se desencadena el siniestro juvenil?. Nos indican claramente una cosa: los mayores cuando van acompañados en el coche tienen menos accidentes, tienen más accidentes cuando van solos; los jóvenes al contrario, cuando van acompañados es cuando tienen más accidentes. Queridos jóvenes por qué? Pues porque el tete quiere demostrar que controla la máquina. Por eso tienen más accidentes cuando van en grupo.
Y en lo que se refiere a los lugares de mayor accidentalidad: zonas cercanas a los grandes núcleos, zonas de idas y vueltas a los lugares de esparcimiento; en Valencia lo tenemos controlado, bastante milimetrado, porque para evitar los controles de alcoholemia que están en las carreteras principales se van a las carreteras segundarias y ahí se producen muchísimos accidentes.
¿Qué es lo que hay detrás de un accidente juvenil? Lo que hay detrás de los accidentes juveniles es un misterio porque los jóvenes tienen bien la vista, tienen bien los músculos, el oído, por qué tienen accidentes entonces? Los accidentes hay que buscarlos en otros temas y no en la experiencia, como dicen algunos, que es simplemente un elemento más. De hecho el primer año no se tienen accidentes, es a partir del segundo año cuando se comienzan a tener accidentes porque es el momento "en que el tete ya controla".
Para averiguar este tema, se ha creado una línea muy sofisticada de investigaciones para ver que es lo que hay detrás del accidente de tráfico juvenil. Hicimos una encuesta y una entrevista a más de 3000 jóvenes que habían tenido accidentes lo que no quiere decir que todos los jóvenes sean así. Hay montones de jóvenes que nos pueden dar lecciones a personas mayores.
¿Qué características tenían los jóvenes de riesgo? Esto es muy interesante. Porque claro si preguntamos a la gente en una encuesta, los jóvenes ¿cómo son?. Nos responderán (y que además es mentira) que corren, que beben, que toman drogan; pero es que esto no nos dice nada porque esto es describir una conducta y no explicarla. Y qué encontramos? Cosas curiosas, los jóvenes que tenían accidentes tenían necesidad de autoafirmación (o habría que decir "motoafirmación"), son más competitivos, se enfrentan más con la norma para autoafirmarse (yo rompiendo la norma me autoafirmo porque además rompiendo la norma el grupo me ve mejor, soy más líder, más José María el tempranillo). Otra cosa, que es la que más me impresionó, es la sobrevaloración de su capacidad, piensan que tienen más control sobre el vehículo y no perciben el riesgo, tienen conductas más exhibicionistas en grupo y asumen por placer mayor nivel de riesgos que otro grupo de edad: la velocidad coloca, la velocidad es un valor social; y además son más sensibles a los mensajes publicitarios pero ¡ojo! hay una buena noticia a los de riesgo y a los de seguridad. Tienen errores en sus actitudes frente al tráfico porque no ven la conducción como peligrosa para ellos aunque sí para los demás (los demás se la pueden dar pero yo no); tienen baja experiencia en conducción, eso un elemento más que influye, y por último tienen una baja percepción del riesgo (me voy a detener en esto).
Hoy en día, los grandes investigadores, una de las líneas de trabajo que llevan para ver por qué de los accidentes es el tema de la percepción del riesgo. Si yo no percibo riesgo en la conducción pues corro. De manera que la percepción del riesgo está inundando las teorías explicativas en seguridad vial últimamente y además sabemos que es la antesala de la buena o mala toma de decisiones al volante como hemos dicho antes. Es un concepto interesante de trabajar. Y ustedes se preguntarán qué es eso de la percepción del riesgo? La percepción del riesgo explicada muy brevemente es una combinación de factores externos como son: el coche que llevo, la potencia que tiene, la visibilidad que hay, la velocidad a la que viene el otro; luego están las variables personales: la edad, sexo, valores, actitudes, valores, experiencia y en tercer lugar, y esto es lo más terrible de todo, que nos hace polvo en la prevención y son las variables situacionales: una persona muy prudente pero que situacionalmente le ha dejado la mujer, ha perdido el trabajo, se le ha quemado la empresa (como decía el inglés vaya lunes que me espera!) estas variables situacionales son tremendas porque una persona prudente en un momento determinado bajo una situación de estrés o de alcohol toda la línea la rompe y puede tener un accidente de tráfico.
Y por último
están las variables que tienen que ver con el contexto y el país
donde se vive. Nosotros medimos la percepción de riesgo de los americanos
y hay una diferencia brutal entre aquellos y nosotros. Esta percepción
del riesgo hace que todas estas variables en milésimas de segundo cuando
adelantamos en milésimas de segundo hemos optado por una decisión
y en la decisión la percepción del riesgo influye, adelantar o
no adelantar, y entonces lo que hemos descubierto con una escala de percepción
de riesgo que hemos diseñado en el instituto universitario es que entre
otras cosas, por desgracia, los jóvenes tienen menor percepción
de riesgo que los adultos. Los de 15 a 17 años tienen baja percepción
de riesgo; luego se estabiliza de 18 a 21 años…… y los profesores de
autoescuela eran los que tenían más
percepción.
Hablar de esto significa hablar también de soluciones y no quiero dejar de enumerarlas. ¿Hay soluciones? Claro que las hay sólo que hay un pequeño problema: querer aplicarlas. ¿Y qué soluciones hay? Pues yo las enumero y si acaso luego las investigamos: control policial; formación e información; campañas hechas con la cabeza.
Quiero hacer una reflexión que ya he apuntado de alguna manera anteriormente. Como se ha visto el porqué de los accidentes en general y el porqué de los accidentes en los jóvenes no son tan sencillos, los porqués como algunos piensan y además la prevención en el tráfico y los valores relativos a la seguridad en los jóvenes lamentablemente siempre van a tropezar, al menos, con tres grandes dificultades.
En primer lugar, las sociedades conducen como viven y los individuos también, de manera que el estilo de vida de los jóvenes lo llevan al estilo de conducción y esto es un problema muy grave de abordar. En segundo lugar hay otro problema y es la contradicción de una juventud y de una sociedad que pide más seguridad pero que no está dispuesta a renunciar ni un ápice de su supuesta libertad de movimiento ante ninguna ley con tal de obtener esa seguridad y en tercer lugar un problema que tenemos muy grave en la seguridad vial y es que el tráfico lo recibe todo: sale el móvil y se nos mete en el tráfico, sale la tensión social y se nos mete en el tráfico, el tráfico lo acoge todo; pero el tráfico también de los peatones, de los conductores de su propio cuerpo. Están muriendo barbaridades de peatones con el teléfono móvil (van caminando distraídos y son atropellados). El tráfico es el reflejo de una sociedad en muchas dimensiones. Por lo tanto éste es un problema muy grave.
En todo caso con gran intuición hablando de las causas y de la prevención, un periodista y un periódico de 1906 que se llamaba las Hojas Selectas de Madrid nos dejó una definición de lo que es un accidente y en cierto modo una reflexión de lo que es el accidente de un joven con el cual quiero yo despedirme. Decía este periódico de 1906: "el automóvil es una máquina de locomoción que por la precisión de su mecanismo puede ser dirigida con exactitud matemática y no tiene la culpa de la imprudencia o la ineptitud de quien sin la conveniente preparación se atreve a dirigirla. Cuando este medio de locomoción se usa por pura vanidad o por exhibicionismo son muy fáciles los accidentes desgraciados pues le sobreviene al automovilista una especie de vértigo que le priva de la serenidad que es necesaria para subyugar una máquina en cuyas entrañas palpitan por igual el movimiento de la vida y la inercia de la muerte". Muchas gracias.