"Características y tipología de los accidentes de tráfico con participación de jóvenes conductores"
Sr. D. Bernardo Martín Méndez
Subdirector Provincial de Tráfico de Santa Cruz de Tenerife

Antes de exponer algunas reflexiones en torno al binomio juventud/accidentes de tráfico, parece oportuno en estas primeras Jornadas, analizar al principio de mi exposición el contenido del artículo 7º del Código de la Circulación de 25 de septiembre de 1934. El texto decía así: "el profesorado de todas las escuelas y colegios, tanto oficiales como particulares, está obligado a enseñar a sus alumnos las reglas generales de la circulación y la conveniencia de su perfecta observancia, advirtiéndoles de los grandes peligros a que se exponen al jugar en las calzadas de las vías públicas, salir atropelladamente de los Centros Docentes, subirse en la parte posterior de los vehículos y en especial, de los topes de tranvías. El Ministerio de Instrucción Pública dictará las oportunas disposiciones que aseguren la conveniente vigilancia del cumplimiento de este precepto". Creo que es un buen enunciado para la época ya que todo él puede aplicarse en nuestros días. Con esta visión y la visión positiva que nos marcó D. Marcial Morales Martín al inicio de estas Jornadas quiero iniciar esta charla.

Si característica, que es el inicio de la charla, es la cualidad distintiva de algo, los accidentes de tráfico con participación de jóvenes conductores tienen varias características de las cuales intentaremos exponer las más numerosas. Así podemos afirmar que los fines de semana es la primera característica de los accidentes juveniles por cuanto es en los fines de semana cuando se dan en mayor índice de accidentalidad.

A la misma altura del fin de semana está el consumo de alcohol, sin embargo nota positiva según un estudio elaborado por nuestra Dirección General de Tráfico en colaboración con la empresa INMARC y realizado a lo largo del año 2000, se advierte para este año 2000 una moderación en el consumo de alcohol cuando los conductores utilizan el vehículo y de hecho el 76% de los conductores llevaban en ese año como tasa de alcohol cero. Pero frente a esta noticia alentadora, hay un dato que quiero reseñar, ya anticipado por mi compañero José Tomás, en el sentido del tramo de edad que va desde los 21 a los 24 años es el que presenta un mayor porcentaje de pruebas positivas; llega al 8,7%. No quiero entrar en valoraciones de cuántas copas puedo tomar, qué tipo de alcohol me afecta menos, me han dicho que el vodka no da positivo, no voy a entrar en esas consideraciones sino en invitar a todos ustedes a que consideremos que el alcohol y el vehículo son incompatibles. Se puede uno divertir, puede uno beber pero la regla de oro con el lenguaje de los jóvenes es "el que maneje el vehículo o al que maneje el vehículo ese día no le toca", pasen otra semana, utilicen el servicio público, pero ese día no le toca beber alcohol.

El dato anterior queda mejor aclarado cuando se afirma que el porcentaje de número de pruebas positivas entre conductores de 21 a 39 años se sitúa por encima del resultante para el total de pruebas realizadas siendo el tramo de edad, como ya he dicho antes y vuelvo a reiterar, desde los 21 a los 24 años el que presenta un mayor porcentaje de pruebas positivas en el tema alcohol y conducción. Perdón, desde luego, la reiteración de este último dato pero considero fundamental que se aprecie la importancia que tiene el alcohol en los accidentes de tráfico en una sociedad como la nuestra en que pocas actividades sociales se llevan a cabo si el alcohol en sus variadas manifestaciones no participa en ese tipo de actividades. Les recuerdo celebraciones, cumpleaños, bodas, etc.

Al hilo de lo que vamos ya desgranando, aparece otra característica en los accidentes con participación de jóvenes: se trata del lugar donde ello se produce. Como ustedes recuerdan la circulación tiene lugar y transcurre por nuestras carreteras, travesías, calles, etc. En las zonas pobladas es donde el porcentaje de accidentes es más elevado, un 9,8% mientras que en carretera y travesías los porcentajes descienden y llegan como mucho al 7%. Los núcleos urbanos, hasta el presente, son los que acogen las actividades lúdicas de nuestros jóvenes, así merece anotarse una diferencia a favor de los jóvenes de nuestras islas. Me refiero también al fenómeno asociado al botellón y ya indicado también al inicio por D. Marcial Morales. En toda la isla, y es mi experiencia personal, no tengo una semejanza con otras ciudades de la península, que no pienso citar, en donde el botellón, al alba, llega a la rodilla los restos de botellas y comidas. El espectáculo de las plazas y calles atiborradas, al amanecer, es uno de los que difícilmente se olvida.

Los meses, otro tema importante también, en que tienen lugar y se producen los accidentes son todos los del año, sin embargo los porcentajes ligeramente superiores los sitúan en el mes de julio, es decir, en el verano, empezamos ya.

Son ya diez minutos de exposición y nos acercamos al final. Queda pues la madrugada otro factor que interviene en los accidentes de tráfico con jóvenes, siendo las cinco o las seis de la madrugada el tramo más importante o el tramo entre ambas horas el que arroja mayor porcentaje de accidentes; llega al 14,7%. En términos generales los varones, por ahora, tienen más participación en los accidentes lo que parece indicar una mayor moderación de la mujer al volante o mandos del vehículo y digo mandos ya que el tipo de vehículo más peligroso es el ciclomotor, siendo sus conductores los más implicados en estos eventos. Esto es la realidad constatada en base a las estadísticas. Sin embargo quiero hacer alusión a lo que hace nuestra Jefatura Provincial de Tráfico en este tema. En los últimos años, esto es, durante los años 99, 2000 y 2001 se han hecho en el año 99 18.000 pruebas de alcoholemia, en el 2000 22.000 y en el 2001 35.000 pruebas; todo esto con el fin de reducir los accidentes con participación juvenil. A la vista de todo esto quiero terminar dando un mensaje de esperanza y en la línea positiva tantas veces reiterada. Después sobre todo de la lectura del viejo Código de la Circulación yo me pregunto: estos datos y estos hechos expuestos, ¿serían los mismos si nuestros jóvenes hubiesen aprendido y aplicado en sus centros educativos las reglas generales de la circulación, procurando observarlas en todo momento?. A lo mejor aquí, es en esta respuesta donde está la esencia de las primeras Jornadas Canarias de Educación Vial y Juventud. Nada más. Muchas gracias.